Tres inviernos atrapado en los hielos del Ártico

Marino, diseñador naval, científico, oceanógrafo, zoólogo, diplomático, escritor, antropólogo, esquiador, político, destacado humanista, premio Nóbel y explorador. Una de las figuras más importantes de Noruega, Fridtjof Nansen quiso atravesar el polo norte y exploró gran parte de las regiones polares, documentando y experimentando todo a su paso. Para ello tuvo que pasar tres largos años a bordo del Fram, un buque especialmente diseñado para soportar las presiones de los hielos y con ello probar la teoría de las corrientes polares.

Hoy en Viajeros de la Historia, una de los grandes aventureros del siglo XX, Fridtjof Nansen.


DESDE MIS ALTURAS: ¡Buenos y primaverales días Fridtjof! Imagino que para usted, con 20 grados al sol ya debe hacer un calor infernal, ¿no?

FRIDTJOF NANSEN: hallo!!!!! Pues ya que me pregunta, sí. Me siento mucho más cómodo por debajo de los 0 grados…será la costumbre de los años.

DMA: De todas las profesiones que se le atribuyen, ¿con cual se sentía más cómodo?

FN: Como explorador, sin lugar a dudas. Es cierto que fui un hombre muy completo para mi tiempo y me encantó siempre el conocimiento, pero navegar por tierras polares sin saber bien qué encontraríamos era algo muy auténtico.

DMA: Su pasión por el hielo, los glaciares y el frío en general, ya le venía desde pequeñito, ¿no es así?

FN: Así es. Fui campeón de patinaje sobre hielo y esquí en mi juventud. Pero es normal. Es lo que solíamos hacer con los amigos. Bien es cierto que a mí se me daba bastante bien y ponía mucho empeño, de ahí que ganara, pero en realidad, como actividad era bastante común.

DMA: Ya entiendo. Y desde ahí ya no paró…¡¡Se fue a Groenlandia con 27 años!! y llegó a batir un record de altitud norte, que le hizo famoso.

FN: Sí…al poco tiempo de estudiar zoología. Mi trabajo me gustaba mucho, investigar sobre animales y vida marina, pero me mataba la rutina…asi que un día decidí que debía volver a la vidilla del esquí, del hielo y por eso me propuse iniciar una primera travesía hacia el norte con unos amiguetes.

DMA: Pero realmente era algo que no se había hecho antes. ¿Cómo se animó a tal aventura?

FN: Pues hombre, siempre he sido bastante valiente y aventurero…También es cierto que la planificación de la travesía implicaba estudiar animales del entorno y pueblos inuit que a mi ya me interesaban por mis propios estudios universitarios…asi que todo encajaba…pero si soy sincero, lo verdaderamente motivador era el viaje en sí.

fridtjof nansen

Aunque aguantaba muy bien el frío, Fridtjof llevaba peor los posados para cámara, como podemos ver aquí

DMA: ¿Qué temperatura media tenían por esas zonas de latitud 86º Norte?

FN: Hombre, pues dependía del día, si estaba soleado o no, pero más o menos, unos 45 grados bajo cero…

DMA: Eso es fresquito, ¿no?

FN: Sí, aunque a partir de -20ºC ya tampoco es que se note la diferencia…

DMA: También convivió y aprendió mucho de los pueblos inuits, ¿verdad?

FN: Sí, me adentré en su cultura, sus ropas y costumbres, al mismo tiempo que me enseñaron que la mejor forma de desplazarme por el hielo polar era con esquís, mientras que los trineos tirados por perros llevaban el resto del equipo. De esta forma se mantenía una velocidad uniforme entre ambas partes.

DMA: Ajá. Muy interesante. Y no contento con esa primera incursión, preparó una nueva expedición, esta vez a bordo del Fram. ¿Qué nos puede contar?

FN: El viaje del Fram fue una continuación de todo lo que estábamos logrando en esa época. Quería seguir experimentando en la deriva transpolar, es decir, en el hecho de que atrapado por los hielos, la propia marea te lleva más hacia el norte…y por eso presentamos el proyecto.

DMA: Fue un barco muy específico para soportar las presiones de los hielos…

FN: Sí, trabajamos en unos diseños totalmente para la ocasión. La idea era estar al menos durante tres años a la deriva polar y para ello nos preparamos lo mejor que pudimos. Después de todo, quería probar la teoría de que había una profunda corriente polar (siguiendo al doctor Henrik Mohn) y así fue.

DMA: Tuvo que ser duro dejar a su mujer y a su hija pequeña durante tanto tiempo…

FN: Sí, de hecho lo más duro del viaje. Mucho más que las inclemencias o estar a la deriva rodeado de gigantescas placas de hielo. Además enviarnos cartas no era posible porque los pingüinos nunca se dedicaron a llevar cartas y en definitiva estábamos bastante aislados…

DMA: ¿Y cómo fue el experimento? ¿Consiguieron su propósito?

FN: Bueno, más o menos. Muy poco a poco y con mucha incertidumbre, el barco fue avanzando a trompicones, con cierta irregularidad y en zigzag en ocasiones. Pero se fue demostrando que en efecto, nuestra latitud había aumentando varios grados hacia el norte. No obstante, llegó un punto en donde no siguió avanzando por causa del hielo y optamos por no seguir…

fram fridtjof nansen noruega ártico polar

Imagen del buque Fram (Adelante, en español) atrapado por los hielos



DMA: Estamos hablando después de 3 inviernos a bordo del barco, ¿no es así?

FN: Sí, justamente. De todas formas la expedición aunque no pudo llegar al polo magnético fue un éxito por conseguir que nadie falleciera, por haber alcanzado el punto más septentrional hasta el momento, por descubrir que el océano era mucho más profundo en esa zona de lo imaginado y otras muchas razones científicas, que dieron un impulso a la exploración de la región ártica.

DMA: Ya veo. Todo su periplo polar lo reflejó minuciosamente en numerosos libros y artículos de importante repercusión…

FN: Sí, así fue. Más allá del Norte, y después La expedición noruega al polo norte fueron de los más notables. Ahí fui apuntando todo lo que veía importante y digno de mención para futuros exploradores y curiosos en general.

DMA: Más allá de su papel como explorador, en el momento de auge nacional por el cual Noruega se independiza de Suecia, su figura cobra una especial relevancia…

FN: Sí, yo mismo viré hacia la vida política. Me interesó muchísimo ayudar a mi país en ese instante y por eso me fui a Londres a trabajar como embajador.

DMA: Ajá. Incluso más adelante, aprovechando ya su coyuntura política y posición privilegiada, continuó haciendo importantes campañas de investigación oceánica…

FN: ¡Claro! Había tiempo para todo y no iba a dejarlo pasar.

DMA: Pero de nuevo se centró en política con la 1ª Gran Guerra…

FN: Bueno, me centré en ayuda humanitaria…que de algún modo se puede considerar política, cierto es. Quise ayudar a tantos refugiados que salieron de ese conflicto y centré mis esfuerzos en buscarles un lugar mejor.

fridtjof nansen imagen

Fridtjof no cesaba en su intento de seducir a la cámara con miradas profundas como esta. En mitad del ártico, focas, osos y pingüinos quedaban prendados de su mirada acero azul.

DMA: Motivo por el cual recibió el Premio Nobel de la Paz en 1922. ¿Qué supuso este reconocimiento en su trayectoria?

FN: Fue la punta del iceberg de mucho tiempo trabajando. En realidad hubiera preferido no tener que trabajar en este ámbito y que por tanto no hubiera habido refugiados, pero como eso era imposible…bueno, pues me alegré de que al menos se viera el trabajo hecho.

DMA: Pues nada, Fridtjof, ha sido un placer tenerle aquí con nosotros. Hemos disfrutado de su experiencia en semejantes latitudes y ojalá se le siga recordando mucho tiempo.

FN: No, por favor, el placer ha sido mío por dejarme participar en esta sección de viajeros ilustres a lo largo del tiempo.



 


Y hasta aquí hemos llegado en esta ocasión con Fridtjof Nansen. Muy pronto estaremos de vuelta con un clásico de los mares, Fernando de Magallanes. Hasta entonces, ¡disfrutad y viajad!

Con la colaboración difusiva de Historias de la Historia.

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