¿Cómo es la vida en Australia?

Después de 6 meses viviendo en la gran isla de Australia, a más de 17000 kilómetros de nuestro país, teníamos ganas de escribir sobre nuestra percepción de este lejano islote en mitad del pacífico sur, así que nos atrevemos a radiografiar cómo se lleva la vida por estas latitudes.

La primera impresión que se tiene al aterrizar es muy similar a lo que conocemos en los países más acomodados de Europa y norteamérica. Quizás, las ciudades más pobladas (Sydney, Melbourne y Brisbane) gastan un toque más norteamericano por sus centros financieros, salpicados de algunos rascacielos, pero poco más. La cultura, en líneas generales, no dista mucho de lo que conocemos, en un primer término. De todas formas, al profundizar, si encontramos grandes matices y diferencias. La arquitectura, por ejemplo, tiene un siglo de media, 200 y pico años en los más antiguos del lugar.

edificio sydney queen victoria building

Frente a este nuevo mundo, uno entiende cada vez más, la colosal riqueza cultural que derrocha la vieja Europa, así como gran parte de Asia y latinoamérica. Por eso, alucinan directamente cuando se adentran en muros que tengan más de 3 siglos de antigüedad, que es lo máximo que acostumbran a tener en Australia (y también en norteamérica).

SOCIEDAD

La sociedad australiana es una amalgama de nacionalidades y costumbres variadas. Es de hecho uno de los países con mayor representación étnica mundial. Destacan los grupos asiáticos como una de las colonias más fuertes instauradas en el país (chinos, indios, coreanos y sudeste asiático) venidos en masa al país en los últimos 25 años. De hecho, muchos de ellos son ya australianos de pleno derecho aunque con background de sus respectivos países, como se considera políticamente correcto por aquí, o lo que es lo mismo, aspecto, familia o raíces de sus respectivos países.

Por otro lado, inmigrantes europeos venidos (y requeridos) a granel, en varios puntos del siglo XX (tras las grandes guerras, principalmente). Aquí la variedad es amplísima: españoles, portugueses, alemanes, franceses, serbios, noruegos, griegos y prácticamente cualquier nacionalidad procedente de Europa. Por el aspecto son irreconocibles y normalmente por el acento también. Es en este punto donde los apellidos juegan una baza clara para identificar las raíces de cada cual.

El tercer y último grupo (por simplificar un poco) serían los descendientes de los primeros pobladores extranjeros del país ( o invasores), de origen inglés, con costumbres inglesas, aspecto inglés y que llegaron desde finales del siglo XVIII hasta el mismo siglo XX. En términos chulapos, los gatos del país.

graffitti bondi beach

Tanta diversidad cultural hace que sea y nos parezca una sociedad muy plural en algunos aspectos, aunque destacan elementos muy concretos de sus principales núcleos sociales. Por un lado, son tan estrictos y tienen tantas normas como la sociedad inglesa más conservadora. Esta parte restrictiva y normativa encaja a su vez muy bien con todos los grupos asiáticos, acostumbrados en general a sistemas bastante estrictos y poco flexibles.

Sin embargo, todo esto contrasta con el día a día, donde en realidad el australiano de a pie resulta campechano, relajado y dicharachero. Es difícil pillarles a veces el punto. Pasan de tener buen rollo, ser generosos y amigables, en una esfera muy cercana, a ser una sociedad bastante impersonal, fría y estricta, en cuanto se amplia esta esfera un par de grados.

VIDA DE EXPATRIADOS

Como en muchos otros países desarrollados, y a diferencia de lo que nos parece cuando siempre hemos vivido en el mismo lugar, las condiciones de vida de cada cual dependen mucho del visado que cada uno tenga. De esta forma, podemos establecer dos categorías fundamentales, según nuestro criterio, y sin entrar en detalles sobre visados.

Venir al país con visa de estudiante

Es nuestro caso particular. Básicamente nunca podrás estar al nivel de un australiano, porque los trabajos a los que puedes acceder son siempre inferiores a los suyos. No suelen ser cualificados, se cobran peor y en general, tienes derecho a trabajar solo media jornada (20 horas semanales). Además de que como su nombre indica, obliga a estar estudiando inglés o alguna otra materia para poder seguir en el país, lo que implica un desembolso importante de dinero. En general no tiene límite de edad, aunque de los 18 a los 30 sería lo ideal, desde nuestro punto de vista. Hay decenas de agencias comisionistas desde las que ofrecen todos los cursos que se pueden hacer, siempre desde un prisma juvenil, surfero y desenfadado. La limitación de horas para trabajar (amparada en el hecho de que si estás estudiando, no tendrás más tiempo libre) resulta bastante frustrante y limita mucho a la hora de encontrar trabajos. También es cierto, que hecha la ley, hecha la trampa, aunque en un país tan estricto tratan de llevarlo todo bastante controlado. Está genial si acabas de terminar la carrera, huyes de la precariedad de tu país o sólo quieres pasarlo bien. Si ya venías de tener buenos trabajos, aunque aquí ganarás más seguramente, la calidad del trabajo, bueno, depende mucho de cada cual…

parque atracciones luna park

Venir al país con un trabajo cualificado

Una forma más difícil de acceder a Australia, que requiere tiempo y esfuerzo pero a la larga, es lo ideal si quieres vivir con mejores prestaciones, hacer una vida más parecida a la de los australianos y ganar un sueldo acorde al país. Seguramente da más estabilidad económica y de 25 años para arriba puede ser muy interesante apostar por este tipo de visado. De hecho, desde ahí se puede aspirar a otras visas más duraderas hasta llegar a la residencia permanente, donde uno adquiere gran parte de los derechos de ser australiano.

Pasados los meses, y haciendo un ejercicio de reflexión y autocrítica, nuestra situación real ha sido y es la de un visado de estudiante, aunque en nuestro interior buscábamos tener una situación más estable y acomodada, como la que teníamos anteriormente en España. Teniendo en cuenta que fue lo que decidimos sobre la marcha, durante nuestra vuelta al mundo, no podemos quejarnos, pero quizás sí es la espinita clavada para poder estar a gusto 100% en este país.

COMIDA

Australia es uno de los países donde puedes comer más variado y rico en todo el mundo, lo cual contrasta sin embargo, con su casi ausencia de gastronomía nacional. Basta deciros que una buena barbacoa con sus filetacos y su carnaza es de lo más típico del país, junto con unas galletas industriales llamadas Tim Tam, o un filete de pollo empanado llamado Schnitzel, hamburguesas, una tarta de merengue que se llama Pavlova…¡y poco más!

Sin embargo, la variedad de nacionalidades hace que la amplitud de comidas sea interminable. Cualquier gastronomía asiática está representada con creces, tanto en forma de restaurantes como en ingredientes de supermercado. Y gran parte de la europea también. La latina cada vez tiene más fuerza y quizás la africana es la menos conocida, como pasa por desgracia en el resto del mundo. Además, es un país tan grande ¡que se autoabastacen de todo lo imaginable! Cultivan frutas tropicales en el norte, tienen grandes granjas con todos el ganado habitual que conocemos y pescado, evidentemente, tampoco les falta. Es cierto, que gran parte de la isla es desértica, pero cientos de kilómetros pegados a la costa están habitados y con enormes granjas, donde cultivan y crían lo suficiente para alimentar a sus 25 millones de habitantes.

En general, prestan mucho cuidado en alimentarse de manera sana. Predomina todo lo orgánico y ecológico. La cocina vegetariana también está muy extendida y es más barata que en España, porque hay más oferta y mercado. A nuestro juicio son muy de comer rico, bien y gourmet, aunque por el contrario, cocinan poco y tienden más al take away en el día a día laboral. Esto se debe a que comer bien, rico y sano, entre diario, es bastante asequible y está muy extendido (por 6-7 euros) mientras que ir a un restaurante sí que sale bastante más caro.

canguro y cocodrilo supermercado

El día que nos vayamos será una de las cosas que más echaremos de menos. Comer de lunes a viernes un thali indio, un gozleme turco, un par de makis japoneses, unos dumplings chinos, un nasi goreng malayo, y de regalo, unos rollitos vietnamitas o un pad thai tailandés. Y poder elegir a menos de 10 metros entre cualquiera de estas o muchas otras especialidades, con un sabor muy cercano al del país de origen, y con un precio realmente competitivo.

Por cierto, sí que comen canguro, cocodrilo e incluso emu pero mucho más como reclamo turístico que como algo habitual en su dieta, donde el cerdo, la ternera, el pollo y el cordero, constituyen la base de los más carnívoros.

ESTILO DE VIDA

Centrándonos en Sydney, que es la ciudad en la que estamos, depende mucho de donde se mueva uno para hablar de un estilo de vida u otro, especialmente en un país con tantos ambientes culturales. En general, hemos comentado aspectos del estilo de vida en los puntos anteriores, pero está claro que no es lo mismo vivir en Bondi beach a ritmo de fiestas y surferos, que en los barrios universitarios con un ambiente más cultureta y alternativo, o en los barrios más periféricos de la ciudad, donde suelen vivir las familias más acomodadas, en grandes casas. Sí es cierto, que se lleva mucho más vivir en casas que en apartamentos. Es a lo que están acostumbrados los australianos de pura cepa. Hacer barbacoas, vida en el campo y en la playa por supuesto, disfrutar del buen tiempo (cuando lo hay, que a veces le da por llover y no para en dos semanas) y practicar deporte. Son muy de beber un poco más de la cuenta, herencia de los ingleses quizás, aunque el gobierno trata de atajar con estrictas medidas el alcoholismo predominante en las grandes ciudades.

santa claus borracho

Papa Noel el día de Navidad…cansado…de tanto trabajar…sí, eso es, queridos niños…

Les gusta salir y aunque hay de todo, no son para nada de quejarse, criticar, ni padecer penurias económicas. De hecho, como país casi nunca han tenido necesidad ni carencia de ningún tipo, y por este motivo destaca un ambiente de poderio económico, muy apto para los negocios y los emprendedores. Gastan y derrochan con alegría, sin preocupaciones. El nivel de vida es muy alto, y por tanto también los sueldos en general. Digamos que la clase media australiana es bastante alta y hay bastantes familias muy bien acomodadas. No obstante sí es cierto, que hay un salto importante salarial entre los trabajos no cualificados y los sí cualificados (según el visado que uno tenga, como nos referimos en el punto anterior) y que puede condicionar el tipo de vida que uno lleve. Al fin y al cabo, y como ocurre en tantos otros lugares, el país se nutre de inmigrantes temporales (que en su mayoría acuden con visas de estudiantes) para hacer crecer el país en granjas, construcción, hostelería y restauración.

Trabajo hay, mucho. Obviamente hay que hablar inglés, aunque según qué trabajo, son bastante permisivos con la variedad de acentos. Al principio cuesta conseguir, hasta habituarse a su sistema de referencias, de entrevistas, etc, pero se consigue. Nosotros tardamos 15 días en obtener algo. A los 30 días ya estaba haciendo malabares con 3 trabajos. Destaca también el trato correcto por parte de los empleadores, avisando en cada fase, escribiendo o llamando cuando te han eliminado de un proceso y dignificando cualquier trabajo, sea de la índole que sea. Algo que en otros lugares deja mucho que desear. Los australianos son bastante relajados a la hora de trabajar, pero cuando tienen que hacerlo son bastante serios. Concilian vida privada y laboral de una forma envidiable en la mayoría de casos y no son nada de calentar sillas sin motivo.

ayuntamiento iluminado

Ayuntamiento de Sydney iluminado por la noche

En román paladino, o descrito de una forma mucho más informal, de conversación cervecera, se trata de un país que querría parecerse a EEUU e Inglaterra, pero evidentemente no lo es. Y por otro lado, se creen un poco el ombligo del mundo, lo cual es normal, tener una visión etnocentrista, pero choca desde un punto de vista exterior, al tratarse de un país tan aislado y alejado de todo. Esto conlleva cierto desfase perceptivo ligado a cientos de factores, que da lugar a situaciones singulares y curiosas.

Como ejemplo y sacado de contexto, una compañera de casa aussie, nos vino a explicar qué era una olla express!? Y nuestra cara fue un poco de: ¿¡En serio?!

NATURALEZA

Este es uno de los grandes puntos fuertes que tiene el país, sin lugar a dudas. Poder ver animales únicos que sólo existen en Australia, todo tipo de paisajes, climas, plantas y formas de vida singulares, es una pasada. Acostumbrados a los gorriones, palomas, y escasos mirlos de Madrid, en Sydney nos despertábamos con el canto (o estruendo) de cacatuas, loros, gaviotas, urracas, cuervos, ibis y unos cuantos bichos más. Y eso sin ser biólogo ni estar muy atento a la fauna local.

Ver con los ojos de un niño canguros y todo tipo de marsupiales, koalas, wombats, emus, possums, casuarios, murciélagos gigantes, por no hablar de los ornitorrincos o equidnas, es una experiencia magnífica de este lugar. Hay tantas especies de aves, peces, mamíferos e invertebrados que jamás habíamos visto, que resulta un estímulo sensorial continuo.

koala animal duerme

¿Australia peligroso? Sí, aquí os muestro un depredador nato, un asesino sin escrúpulos, el killer de tus zzzz zzzzzz

¡Es el país de las arañas! Proliferan por todas partes. Hay muchas venenosas pero en las ciudades no suelen estar, salvo la famosa red back que sí vive en Sydney. De todas formas, aunque Australia es un país con mucha fama de animales peligrosos y venenosos, en la vida cotidiana de ciudad uno no siente en absoluto esta sensación de peligrosidad. Es cierto, hay serpientes, tiburones, cocodrilos, medusas, arañas y dingos, pero en realidad, de lo que más te percatas es de lo vivo que está el país y de la gran riqueza animal que existe en cualquier rincón. Además, el más venenoso de los animales es siempre el ser humano, en especial cuando una sociedad es individualista y competitiva…

Paradójicamente, la naturaleza y fauna salvaje hacen que aun teniendo playas despampanantes y por doquier, en muy pocas sea recomendable el baño público, por las fuertes corrientes o los animalitos marinos del lugar. De ahí que lo más habitual es ver bañarse a la gente en piscinas artificiales creadas en los aledaños de las playas o incluso en playas artificiales como en el norte del país (Darwin)

swimming pool bronte beach

Una de las múltiples piscinas pegadas a la playa

 

Espero que este post sobre nuestras vivencias en Sydney os haga una idea sobre cómo se vive, se disfruta y se padece por estos lares. Por momentos me he sentido un poco Gurb, del prolífico y divertido Eduardo Mendoza, pero también ha sido reconfortante volcar tantos pensamientos generados durante estos meses.




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1 respuesta

  1. ASM dice:

    Muchas gracias, me ha servido de gran ayuda. Me estoy planteando seriamente irme a vivir alli y buscar trabajo, y estoy buscando informacón de como va aquello.Tengo 22 años y con carrera cualificada, asi que espero conseguir el otro visado, tema del que tengo que enterarme como va porque no tengo ni idea. Otro tema que me tenia preocupado era el tema de los bichos y demás…

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